Encajado en la piedra pálida y en el centro del Valle de Yacanto, un estanque resalta en medio de un entorno incoloro. El piletón de agua cristalina, rodeado de cerros y de la blancura que lo circunda, invita a sumergirse y perder las horas en un lugar encantado, lejos del bullicio y afincado en la vastedad del paisaje. La Laguna Neyem es ese rincón preservado de los apuros y las tareas apremiantes.
Pasadizos y arcos de piedra: las Cuevas de Acsibi, la impactante “catedral natural” esculpida por el agua y el vientoUna vista aérea parece mentir: en el corazón de la inmensidad de la roca clara, una depresión llama la atención. El agua se torna de un verde esmeralda o turquesa dependiendo del clima, mientras contrasta con los paredones de piedra dolomita que preservan aquel fondo natural. A solo pocos kilómetros de la ciudad de Córdoba se encuentra la Laguna Neyem, un paraíso escondido que invita a descansar este fin de semana de Semana Santa 2026.
Historia y ubicación de la joya de Calamuchita
La Laguna Neyem es un sitio natural poco explorado del Valle de Calamuchita, al sur de la provincia. Está inserta en la zona serrana y escondida en Villa Yacanto, a unos 150 kilómetros de la urbe cordobesa. Se trata de un espejo de aguas puras que se encuentra resguardado por una vieja cantera de mineral sedimentario, de un tono pálido que hace resaltar los colores del estanque.
Para llegar a la Laguna Neyem se debe realizar un recorrido a pie por el escenario cordobés. El desafío es de dificultad media entre la piedra, el monte y la vegetación más árida del sector. De acuerdo con sus pobladores, el piletón tiene sus orígenes en la explotación minera de piedra dolomita entre el año 1940 hasta 2010, dejando al descubierto esas formaciones albinas que rodean la cuenca y acentúan el tono turquesa que deslumbra entre la palidez de la sierra.
Cómo llegar y recomendaciones antes de la visita
El trayecto demora unas dos horas: luego de dirigirse hasta Santa Rosa de Calamuchita, el camino se desvía hacia la Ruta Provincial 228 hasta el predio de Sendero Blanco, localización del espejo de agua. El último tramo es de ripio, y desde allí comienza un trekking de unos 45 minutos, perfecto para disfrutar de la vista y el silencio natural. Se recomienda dejar los vehículos antes del sendero y continuar a pie hasta la orilla.
La Laguna Neyem se encuentra inserta en un campo privado, por lo que se debe realizar reserva previa y el pago de entrada. Allí es posible sumergirse en las aguas, así como pasar una tarde de mates y comidas regionales mientras se disfruta del escenario agreste y la tranquilidad del lugar.